BIO-ENERGIA UNA OPINION

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Dado el éxito alcanzado por las experiencias de generación de energía y biocombustibles a partir de la caña de azúcar (ETANOL mediante) en la empresa ALUR. Y sumandose a ello las iniciativas de para similares fines incentivar la plantación de Girasol, Sorgo dulce,etc. (esperamos que no sea con semillas genéticamente alteradas como la de la maldita Soja de MONTSANTO).

Nos preguntamos y preguntamos a quienes competa, no podría incluirse en dichos planes de energía sustentable. El resucitar la plantación de remolacha, generando el resurgir de un centro de producción y trabajo como lo fué RAUSA en el Pueblo Gregorio Aznarez.
La plantación (siembra y cosecha) de la remolacha, más su procesamiento generarían innumerables fuentes de trabajo. Que por cierto la Soja no lo hace.

No es nuestra especialidad, pero recordamos con nostalgia la vibrante vida de toda la región que abastecía a RAUSA de la remolacha.

Una Opinión...nada mas
Víctor Urrutia 

Mas abajo artículos sobre ALUR, y la Remolacha



LA REMOLACHA ALCOHOLÍGENA

Una nueva modalidad de un cultivo ecológico rentable

 

Los agricultores de Castilla y León han visto como en los últimos años su cuota remolachera ha disminuido sensiblemente de forma irremediable e irreversible. Pero este cultivo es un pilar fundamental en la economía de la región y por ello no se debe perder. Estas razones fueron las que nos impulsaron a estudiar un cultivo alternativo: la remolacha alcoholígena que, además, podrá ser una fuente de energía renovable

 

Las investigaciones llevadas a cabo por algunos miembros del Instituto de Investigación de Recursos Naturales (IRENA) de la Universidad de León, y más tarde en la Universidad de Valladolid, han puesto de manifiesto la viabilidad agronómica y económica del cultivo de variedades alcoholígenas para la obtención de bioetanol, en esa Comunidad, en donde se han efectuando ensayos desde 1998 al 2001.

Las remolachas alcoholígenas son variedades intermedias entre las azucareras de tipo EE y las forrajeras. Se caracterizan por su elevada producción en peso y en riqueza sin que sea necesario que tengan una buena calidad tecnológica, lo que las hace especialmente ideales para regiones como Andalucía.

Desde un punto de vista agronómico habría que tener en cuenta, que para una buena rotación de los cultivos es necesario introducir una raíz como la de remolacha, por lo que se recomendaría en todas las regiones de España.

Los aspectos agronómicos que se han evaluado para la puesta a punto de este nuevo cultivo, muy parecido al azucarero, tienen peculiaridades específicas, como son:

Comprobación de las variedades alcoholígenas más adecuadas a las condiciones edafo-climáticas de la región de Castilla y León. Posibilidad de reducir las dosis de abonos de última generación para abaratar costes, aumentar rendimientos y reducir impactos medioambientales negativos. Determinar las poblaciones más rentables del nuevo cultivo, así como las dotaciones de agua necesarias para obtener un cultivo rentable. Reducción de los costes de control de la flora indeseable. La utilización de variedades modificadas genéticamente permitirá reducir o eliminar sus efectos sobre el medio ambiente.

En cuanto al procesamiento industrial, en principio más sencillo que el de obtención de azúcar, habría que seleccionar las cepas de levaduras más eficientes para la obtención de bioetanol. Aprovechando los conocimientos de la industria azucarera podría realizarse una selección rápida y segura.

Partiríamos de las instalaciones fabriles ya existentes en las que habría que realizar pocas modificaciones y se dispondría de mano de obra especializada.

Desde un punto de vista ecológico, hay que resaltar la necesidad de no dedicar terrenos tan productivos como los nuevos regadíos de la Comunidad de Castilla y León o de Andalucía, a cultivos poco rentables o a barbechos con la consiguiente desertización de algunas zonas, por lo que se produciría:

Una mejora medio ambiental directa al contar con un nuevo cultivo ecológico. La introducción de nuevas tecnologías compatibles con el medio ambiente facilitará la utilización de esas técnicas en otros cultivos de las rotaciones y alternativas de cultivo.

Las mejoras económicas y sociales que proporcionarán en la provincia de León y en otras regiones de España pueden ser de gran envergadura:

Posibilidad de facilitar a la sociedad española unos biocombustibles menos contaminantes a un precio fijo razonable. Aumento directo de mano de obra industrial y agrícola. Aumento indirecto de servicios: transporte, empresas agrícolas de abonos y fitosanitarios. Mantenimiento de la población del medio rural. Mejora de las posibilidades económicas de los agricultores de la región.


Premisas sobre los cultivos

Entre los cultivos energéticos que se pueden desarrollar en España podemos encontrar tres grupos fundamentales:

Alcoholígenos Cultivos: remolacha, pataca, sorgo, cebada o trigo, etc. Utilización: para la producción de etanol utilizable en sustitución total o parcial de las gasolinas de automoción o para la producción de aditivos antidetonantes exentos de plomo como el Etil-Terbutil-Eter (ETBE).

Oleaginosos Cultivos: colza, girasol, etc. Utilización: para la producción de aceite transformable en biodiesel (conjunto de ésteres metílicos o etílicos de los ácidos grasos de los aceites vegetales) para sustitución del gasóleo de automoción.


Aspectos económicos de la remolacha alcoholígena

El bioetanol se puede obtener por fermentación de un mosto procedente de biomasas de tipo azucarado, es decir, que tengan azúcares solubles tales como glucosa, fructosa o sacarosa o de biomasas de tipo amiláceo, con polísacáridos como almidón o inulina, tras el correspondiente proceso de hidrólisis.

En la fermentación del mosto por la levadura, a partir de 1 kg de glucosa o de fructosa se obtienen 511 g de etanol y 489 g de CO2. En la práctica, el rendimiento por kg de azúcar es de 472 g de etanol, equivalentes a 591 mL de etanol absoluto o a 624,4 ml de etanol de 95º.

Los cultivos alcoholígenos productores de etanol para su empleo en la fabricación de aditivos para aumentar el índice de octano de las gasolinas (ETBE principalmente) ofrecen mejores perspectivas que los cultivos oleaginosos para sustituir al gasóleo, sobre todo si se cuenta la exención total del impuesto especial de hidrocarburos. El precio de referencia al que se podría pagar el litro de bioetanol para la fabricación de ETBE utilizable para la gasolina sin plomo podría estimarse, como mínimo, en una cantidad análoga al precio que ahora pagan las compañías petroleras por el metanol para la producción de MTBE (unos 0,12/l), incrementado en el valor del impuesto especial de hidrocarburos, que para 2002 representa algo más de 0,37/l para la gasolina sin plomo. Según este supuesto, el precio máximo al que podrían adquirir el etanol absoluto las industrias productoras del ETBE (petroleras) se estima alrededor de unos 0,49/l.

Teniendo en cuenta que para producir un litro de alcohol se necesitan aproximadamente 3 kg de cereal o 10 kg de raíz de remolacha y el valor de los cereales de secano al precio de garantía que se espera tengan en un futuro próximo (unos 0,12/kg) o el de la remolacha de tipo C (al precio medio de 19,83/t), el precio de la materia prima para producir un litro de etanol a partir de cereales o de remolacha sería de 0,36 o 0,2 respectivamente.

La incidencia del coste del proceso de producción del etanol en el precio final de este producto, depende mucho del tamaño de la destilería. Para una destilería que produzca 40 millones de litros al año, los costes variables podrían establecerse en unos 0,1/l y los derivados de la amortización de la instalación en unos 0,05 /l. De los costes variables, la energía es el capítulo más importante estimándose su incidencia en unos 0,05/l el consumo de fuel y de 0,02/l el de electricidad. Para cultivos que no produzcan bagazo utilizable como combustible, el coste de producción del etanol a partir de la materia prima sería de 0,15/l.

Teniendo en cuenta los costes de la materia prima y el de producción del etanol conjuntamente, el coste del litro de etanol procedente de cereales sería de 0,51 y el de remolacha C de 0,35 que comparados con el precio de referencia citado anteriormente (0,49/l) se observa que la remolacha C podría ser ya rentable para la producción de etanol y también los cereales si se logra un abaratamiento en el coste del proceso de producción del alcohol; además, se podrían comercializar los subproductos del proceso para pienso de animales.

La producción de etanol a partir de remolacha de tipo C parece ser viable desde el punto de vista económico, pero el problema es la falta de seguridad sobre la cantidad que se produciría anualmente de este tipo de remolacha. Dado el amplio margen que queda para la producción de etanol a partir de remolacha C, podría incrementarse hasta unos 0,03/kg este tipo de remolacha, lo que podría aumentar el interés de los agricultores por cultivar remolacha fuera del cupo que tuvieran autorizado para la producción de azúcar. Por otra parte los cultivos de remolacha para la producción de etanol podrían utilizar algunas de las variedades de alta producción de azúcar que no se comercializan por tener un mal rendimiento en azúcar cristalizada, pero que podrían ser una buena materia prima para la producción de etanol, como lo demuestran las investigaciones llevadas a cabo con variedades de remolacha alcoholígenas, por el Instituto de Investigación de Recursos Naturales (IRENA) de la Universidad de León, realizadas bajo el Convenio de colaboración específico entre el IRENA y la Consejería de Agricultura de la Junta de Castilla y León.

La adaptación de variedades genéticamente modificadas para resistir los herbicidas totales pueden rebajar considerablemente los costes del cultivo de la remolacha alcoholígena.

 


 


Etanol

Los resultados obtenidos, en lo que a etanol absoluto se refiere, pueden confirmar la viabilidad del cultivo para su uso como carburante. Por todo ello, parece que las remolachas alcoholígenas podrían ser una alternativa al cultivo tradicional, pudiendo ocupar las tierras que se han dejado de sembrar para no producir excedentes. 

 A partir de caña de azúcar y sorgo dulce se producirán unos 26 millones de litros de etanol por año, que se venderán a ANCAP para que los mezcle con las gasolinas desde un porcentaje de 5%.

Logística del Etanol

Luego de su producción en Bella Unión el etanol es transportado por cisternas de ANCAP a las 5 plantas de expedición con que cuenta el ente. Estas cisternas, fabricadas en nuestro país por la firma Metalúrgica Sandonato, son de carga ventral lo que garantiza que no haya contaminación ni escape de combustible durante el proceso ya que todos los puntos de carga están construidos a prueba de apertura accidental y solo se puede abrir la bodega con los acoples que tienen las mangueras de carga.

 Una vez en las terminales de ANCAP, el etanol es almacenado en tanques especiales con techo flotante y otros dispositivos de protección contra la contaminación y posibles fuentes de incendio. Previo a la carga en los camiones que van a las estaciones de servicio, el etanol se mezcla en línea con la gasolina en una proporción prefijada de 5 a 10%, mediante un dispositivo de mezcla que incluye medidores volumétricos, válvulas de control y sensores de temperatura. Esta mezcla esta realizada con equipos aptos para la transferencia de custodia y que cumplen con la normativa detallada en el MPMS de API que es referencia a nivel internacional para garantizar la precisión de los procesos de venta y transferencia de combustibles.

 

 

 



La empresa planificó un programa con incentivos
para aumentar la siembra a 33.000 hectáreas
ALUR apuesta al girasol para producir biodiesel

ALUR SA, el emprendimiento de Ancap para la producción de caña de azúcar, encara un nuevo desafío con la producción de biodiesel. Por esta razón, planificó un programa con incentivos para aumentar el área de siembra de girasol que espera elevar a 33.000 hectáreas.



Leonardo De León, directivo de ALUR, explicó que la empresa constituye una serie de emprendimientos en Bella Unión a partir de caña de azúcar y en el futuro de sorgo dulce para la producción de etanol para mezclar con gasolina además de azúcar, energía eléctrica y alimento animal.



Otro emprendimiento está en el sur en un acuerdo con la aceitera Cousa para la producción de biodiesel para mezclar con gasoil y además harinas de oleaginosas para alimento animal. Además hay una planta industrial en Paysandú donde a partir de melaza, sorgo grano y residuos de la industria vitivinícola son utilizados para la producción de alcoholes industriales y potables.



De León explicó que la planta de biodiesel tiene la posibilidad de industrializar distintos aceites de distintas materias primas.



“Podemos industrializar a partir de girasol, colza, soja y cebo vacuno. Nuestra prioridad es el girasol porque es una materia prima con un potencial de producción de aceite muy importante y una harina de muy buena calidad.



Los contratos de girasol que estamos instrumentando con distintas organizaciones de productores a nivel individual y empresarial tienen algunos aspectos a destacar. ALUR a través de entidades financieras va a financiar la actividad productiva. Esos contratos de compra venta que estamos instrumentando tienen una característica especial en cuanto a la fijación del precio, dado que el 50% estará compuesto por el costo de producción y el otro 50% será en función del precio del mercado. El productor cuando toma la decisión de sembrar girasol tendrá asegurado como precio un valor basado en el costo de producción que es muy completo porque además de los insumos se toman en cuenta el seguro y otros elementos fundamentales”, detalló.



Ese precio de base es de 350 dólares, para el 50% de la producción y el restante 50% se cierra al final de la zafra en función del precio del mercado. Aclaro que los contratos se firman por ejemplo entre Alur con cooperativas y productores individuales y será Alur quien reciba el grano.



“Dentro de esos acuerdos venimos trabajando hace un año y medio en la conformación de un cluster que tiene por objetivo impulsar en un radio de unos 100 kilómetros de la planta de Paso de la Arena acuerdos con productores a los que se están sumando tamberos que incorporan el girasol como cultivo, porque además de proveernos del grano, parte del acuerdo es que le paguemos con harina y tomamos ese precio por debajo del valor de paridad de importación. Eso lo hacemos con productores que siembren áreas no superiores a 50 hectáreas. En el caso de que tengan más área también se les paga con harina pero al mismo precio de importación”, explicó.



Si el biodiesel se basa exclusivamente en el girasol, para 2010 ALUR habrá creado una necesidad de producción para 33 mil hectáreas.



“Ese es el objetivo y de no lograrse el resto de las necesidades las lograremos a través de la compra de otros granos. Tenemos una estructura con ingenieros agrónomos y logística donde vamos a tener la posibilidad de atender al productor en cuanto a todo lo que tiene que ver con financiamiento, asistencia técnica, etc. Tenemos una estructura que entregará los insumos y podrá apoyar todo el proceso de la actividad agrícola y posteriormente toda la logística de cosecha y transporte de los granos”, indicó.



La compra de los insumos la hace ALUR mediante llamado de precios. En esta primera etapa se producirán 16.000 toneladas de biodiesel al año, equivalente al 2% del consumo de gasoil en todo el país.



Martín Olaverry | Observa.com.uy


 







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